El recorrido psicoanalítico: ¿una forma de traducirse?

Ferreira Gullar (1930-2016) fue uno de los grandes poetas de la literatura brasileña del siglo XX. Miembro de la Academia Brasileña de Letras, recibió influencia directa del psicoanálisis. En este breve trabajo analizaremos el más popular de sus poemas: “Traduzir-se”. ¿Quieres saber más? !Haz clic!

El recorrido psicoanalítico: ¿una forma de traducirse?
En este artículo encontrarás:

Uma parte de mim é todo mundo:

outra parte é ninguém: fundo sem fundo.

Uma parte de mim é multidão:

outra parte estranheza e solidão.

Uma parte de mim pesa, pondera: outra parte

delira.

Uma parte de mim almoça e janta: outra parte

se espanta.

Uma parte de mim é permanente: outra parte

se sabe de repente.

Uma parte de mim é só vertigem: outra parte, linguagem.

Traduzir-se uma parte na outra parte

– que é uma questão

de vida ou morte – será arte?

Desarrollo

En primer lugar, el poema habla de dos partes, a menudo antagónicas y conflictivas del "individuo", que, en términos psicoanalíticos, podemos asociar con las instancias psíquicas consciente e inconsciente. En este sentido, el “fondo sin fondo”, la extrañeza, la parte delirante, serían expresiones del inconsciente. Por otro lado, hay aspectos conscientes, como la que "pesa y reflexiona". E incluso podemos asumir que la parte que se conoce de repente, puede asociarse con el preconsciente ya que puede, en algún momento, ser evocada por el yo.

El conflicto que da lugar a la neurosis también se expresa en esta dualidad que se presenta en el poema. Esto se debe a menudo a estas oposiciones, como ocurre con la dialéctica situada por Freud entre el principio de placer y principio de realidad.

A partir de allí, también, podemos imaginar que opera el malestar de la civilización, es decir, la frustración que genera la cultura a partir de frenar los impulsos del deseo.

Nuevamente, podemos ver esto en el extracto “una parte de mí pesa y reflexiona”, es decir, es en el orden de la razón, el sentido común, la moderación. Al mismo tiempo que “otra parte se delira”, es decir, se sumerge en fantasías profundas ligadas a la búsqueda inmediata del placer.

Quizás sea excesivo encontrar elementos del Complejo de Edipo en el poema, pero cuando expresa que “una parte de mí son todos, otra parte es nadie, un fondo sin fondo”, puede verse el elemento de una “falta”, de un objeto ausente, que está reprimido y nos arroja a la soledad de buscar recuperarlo, sin saber a ciencia cierta a quién buscamos...ese “nadie” perdido que forma parte de lo que somos.

A partir de esto también se pueden pensar las identificaciones, ya que, como señala el autor: "una parte de mí es una multitud". No hay constitución del sujeto sin que exista ese primer lazo afectivo con los otros que nos rodean y de quienes depende nuestra subsistencia. En otras palabras: también somos el otro que nos habita.

El arte psicoanalítico: del recuerdo a la construcción

El último apartado puede verse como una referencia directa a los impulsos de vida y muerte y la necesidad de "traducir una parte a la otra parte", es decir, de llevar el inconsciente como lenguaje al campo de la conciencia, que es una cuestión de vida o muerte, o bien, como decía Freud: “Donde ello era, yo he de advenir”.

La pregunta final es algo enigmática y sugerente: ¿es arte? Quizás esta traducción no es sólo del orden de la memoria, de recordar aquellos episodios vitales que han sido reprimidos, esto es, olvidados por generar displacer a ciertas instancias psíquicas. Sino también, como lo reconoció Freud hacia el final de su vida, se trata de “construir” allí donde nada hay, donde hay un agujero, y esto se asemeja mucho a la labor de un artista.

En el contexto psicoanalítico la creatividad tiene un papel fundamental y es incluso un signo de salud, porque quizás representa el tránsito fluido entre el consciente y el inconsciente, donde la fantasía estructurada por la historia subjetiva, su singularidad, aportan un color a la crudeza de la realidad con todas sus exigencias e imposiciones.

Recordemos que, según Freud, una conducta sana tiene componentes tanto neuróticos,} como psicóticos. Freud señalaba que una actitud saludable frente a la vida era la de aquel que, como el neurótico, no negaba la realidad sino que la reconocía y aquel que, como el psicótico, buscaba modificarla.

Conclusiones

Con mucha frecuencia los artistas nos hablan de una manera clara y precisa acerca de complejos fenómenos y procesos psíquicos. Esto ocurre desde mucho antes que la teoría psicoanalítica se construyera como tal y es reconocido por Freud en múltiples escritos, entre los cuales quizás el más importante en este sentido sea “El creador literario y el fantaseo”.

En este poema, Ferreira Gullar habla de traducirse a sí mismo y expresa lo que se puede llamar dinámica psíquica, que es el movimiento vital desencadenado por el conflicto, por el juego de fuerzas que de alguna manera son contrarias, como el placer y la realidad, la vida y la muerte, presencia y ausencia, recuerdo y olvido. El sufrimiento psíquico, la culpa, la angustia, la soledad, los celos, la envidia, suelen ser algunos de los síntomas de este desacuerdo arcaico y su insuficiente elaboración, que el psicoanálisis se ocupa de subsanar.

Como sabemos, estos temas han estado presentes en la producción artística y poética de todos los tiempos. Podemos hallarlos en los dramas de las grandes óperas, en las grandes obras de la literatura universal así como en la actualidad de los periódicos populares. Todo esto está contenido, revisado y trabajado en la obra de Freud, quien desveló estos mecanismos misteriosos y propuso un método novedoso para su interpretación, abordaje y tratamiento.

Autor: Flávio González. Alumno de la Academia de Psicoanálisis Madrid SL

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