El sujeto según Lacan y Freud

La noción de sujeto en psicoanálisis es clave para pensar la clínica y comprender la teoría lacaniana. No es de extrañar que también sea una de los conceptos más tergiversados, razón por la cual la obra de Lacan suele aparecer como contraintuitiva. ¿Quieres saber de qué se trata? ¡Lee este artículo!

El sujeto según Lacan y Freud
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¿Qué es el sujeto en psicoanálisis?

Desde sus orígenes, el campo psicoanalítico ha atravesado una serie de transformaciones sobre sus postulados, constructos teóricos y modos de ser practicado en los marcos de una formalización que aún hoy están en revisión y crítica. Por tanto es una disciplina compleja.

Dentro de tales postulados tenemos la noción de sujeto. Dicho término tanto en francés (Sujet) como en castellano, no sólo hace referencia a “individuo” o “persona”, sino que también alude a “materia”, “asunto” o “tema” sobre lo que se habla.

De entrada en psicoanálisis, conviene no pensar al sujeto en una dimensión ontológica, esto es, como la persona que acude a la consulta y que posteriormente se recuesta en el diván. Entonces si no es una persona ¿qué diablos es el sujeto en psicoanálisis?

Más allá de cualquier misticismo psicoanalítico, es una noción subversiva: El sujeto no es un individuo o una persona, sino que tiene una categoría ética que apunta al deseo. Por tanto, es un tema, un asunto que subyace y fundamenta el malestar del consultante, por lo que también es un efecto de la lectura del analista sobre el discurso del paciente.

El sujeto en psicoanálisis, abarca los términos, funciones y lugares que un asunto o tema ocupan en la vida discursiva del analizante y que sostiene el padecimiento neurótico a través de síntomas, inhibiciones, compulsiones o fantasías. Por ello, podemos ir pensándolo como dimensión inconsciente estructurado en los límites del lenguaje.

El sujeto segun Lacan y Freud en psicoanalisis

¿Qué es el sujeto según autores?

Toda la articulación de S. Freud, sugiere que estamos divididos de nosotros mismos, pues “el yo no es amo en su propia casa” sino más bien, es un resultado de las interacciones pulsionales reprimidas respecto a la realidad material y las demandas sociales.

El sujeto en Freud es pensado a partir de la represión o el rechazo mediante mecanismos de defensa diversos contenidos inaceptables, los cuales retornan desde la dimensión inconsciente a la vida actual de la persona. Lo ICC sería el substrato de nuestro ser, (de donde se configura el Yo y el Súper-Yo).

Para J. Lacan, “un sujeto es lo que un significante representa frente a otro significante” (Sem XI). Por lo tanto es un efecto de representación, resultado de la combinatoria de la cadena de significantes, relacionado con la falta en ser (propiciado por el objeto pequeño a) que anuda modos de ver, sentir y percibir la realidad y condensa a su vez, significados cristalizados de nuestra historia subjetiva, es decir, es un enunciado.

Para Luis Chiozza (2008), el sujeto es “lo sujetado” y “atrapado” por el conjunto de las sensaciones afectivas que alguien padece. Es decir, es lo principalmente psíquico (nuestra historia, recuerdos, afectos, ideas tanto conscientes como inconscientes) en contraposición con el "objeto”, que hace referencia a las cosas físicas exteriores percibidas por nuestros sentidos, lo cual incluye nuestra relación con otras personas.

Siguiendo la tesis de Alfredo Eidelstein (2006), el psicoanálisis solo se puede aplicar a sujetos producidos por la ciencia. Esto implica ser aplicado en situaciones donde se cuestione el saber, a partir de la pregunta del ¿Por qué? Y de allí puede advenir una verdad particular, y una nueva organización subjetiva del caso, Bien plantea el autor: “lo absolutamente nuevo es el efecto particular de verdad que adviene y la modificación de la posición desiderativa y del goce”. (P.114)

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¿Qué es el sujeto del inconsciente?

La noción de sujeto del inconsciente no está de manera evidente desarrollada en la teoría de Freud. Sin embargo, en alguno de sus textos hace referencia al “sujeto del sueño”, pudiendo ser entendido como aquel contenido revelado en diversas escenas simbólicas, donde nos desconocemos y que apunta a un deseo reprimido que determina nuestros modos de ser y sentir.

Ahora bien, conviene examinar la frase “el sujeto del inconsciente”. Vemos que está compuesta por el genitivo “del” que nos proporciona cierta ambigüedad para ser comprendida, pues al mismo tiempo quiere decir: “un individuo-sujeto que tiene un icc”. Y “El Icc que tiene un sujeto”. ¿Cómo debe entenderse?  Bien claro es Eidelsztein al afirmar: Lo que estoy proponiendo, en definitiva, es que el inconsciente posee un sujeto, no que las personas tienen inconsciente” p. (109).

Lo anterior, nos sugiere que el sujeto del inconsciente no es nadie en particular, sino que apunta al hecho de la enunciación, a “un querer decir” que contiene el fundamento (un subjectum) por el cual los neuróticos filtramos, leemos e interpretamos los acontecimientos de la vida.

El sujeto segun Lacan y Freud en Psicoanalisis

¿Qué es el sujeto? Ejemplos

Se puede entender entonces que el sujeto es una frase, un predicado acompañado de la enunciación que determina con cierta fijeza “cómo son las cosas”, es decir, parte del sufrimiento neurótico implica la fijación de un decir inconsciente acerca de la realidad.

En este sentido, el sujeto es un fundamento por el que se teje un guion interpretativo acerca de la vida y por el cual se arma una significación particular de diversas circunstancias, fundamento por el cual la persona se sacrifica para sostener y padecer un sujeto hecho saber.

Con todo lo visto podemos pensar que un sujeto es producto del recorte que hace el analista a partir del material recolectado mediante la regla de asociación libre.

Por ejemplo: Ateniéndonos a la definición canónica de Lacan, de que "un significante representa a un sujeto para otro significante", por ejemplo “la vida” para otro sgte, ej, “no vale nada”, nuestro sujeto sería $: “La vida no vale nada”. Así, en una sesión se puede leer el sentido de una trama. Ej: un analizante puede decir: -“Siempre en la vida, me involucro con parejas que me tratan mal, donde el hazmerreír del jefe y mis compañeros”.

Allí el analista puede intervenir, apuntando a lo que está detrás del contenido del mensaje, esto es a su enunciación: el hecho de que se dice, y más precisamente ¿desde qué lugar lo dice? ¿A quién se lo dice? Y fundamentalmente, cuáles son las "verdades" cristalizadas en el discurso del paciente.

¿Cómo surge el sujeto?

Al ser el psicoanálisis una praxis discursiva, el sujeto surge del significante, éste determina lo que es el fundamento y la posición de una persona frente a un discurso. Por tanto, surge de un efecto de sentido dado por una hipótesis de la interpretación, tal como vimos en el ejemplo.

Es decir, el analista seleccionará una palabra (o palabras) del discurso del paciente, y lo tomará como significante, S1: “La vida” y como un S2 otro significante: “no vale”. Lo que producirá cierta tensión en la que el sujeto –o fundamento que sostiene el sufrimiento- surge de manera “evanescente” para dar una significación: “La vida no vale nada”, y así relanzar las asociaciones discursivas que nos alumbrarán otros significantes. Por tal, no hay sujeto sin lenguaje.

En este sentido nos recuerda Eidelsztein: “El sujeto barrado que se articula a la banda de Moebius es un sujeto absolutamente vacío, ya que es el sujeto que Lacan articula al "representante de la representación". (P.107)

El sujeto segun Lacan y Freud en Psicoanalisis

¿Cuál es la estructura del inconsciente?

Para Lacan, “el inconsciente está estructurado como un lenguaje” (Sem XI). Un lenguaje es un sistema de comunicación que nos atraviesa y nos trasciende como individuos. Nos atraviesa porque no nacimos hablando, las palabras que usamos y los modos en que establecemos comunicación nos fueron enseñadas por alguien inserto ya en un “universo simbólico”. Del mismo modo nos trasciende: estuvo antes de nuestro nacimiento y estará después de nuestra muerte.

De allí que nuestros modos de percibir la realidad, a nosotros mismos y de vincularnos, están mediadas por reglas simbólicas de índole inconsciente ya articulados. El lenguaje no es de alguien en específico, nadie es dueño de él.  El lenguaje (“el Otro”) nos habita, y al hablar somos hablados por las coordenadas en que hemos sido constituidos, por tal nuestros deseos son articulados desde la posición del Otro, “el deseo del Otro hace la ley” (Ec, 1. P. 556) no hay forma de desear más que en tanto Otro.

¿Cuál es la relación entre el inconsciente y el saber?

Siguiendo la tesis de Lacan, del inconsciente estructurado como un lenguaje, el saber no depende de nadie, sino que ya está articulado, “es un saber no sabido” (sem XIX, p.2619), intersubjetivo y transindividual, en el que un sujeto es su soporte.

Pero ¿por qué? Por el simple hecho de que hablamos hay un sujeto supuesto saber, en otros términos, en la neurosis se le adjudica un sujeto al saber cómo garantía que responde al deseo, por ej: Dios, la naturaleza, la religión, el brujo, el analista, etc. saben acerca de mí.

El saber es simbólico e intersubjetivo, por tal de orden inconsciente y se supone míticamente como origen, no en vano enuncia el texto bíblico “En el principio era el Verbo”. El saber es un modo como se distribuye el goce y atraviesa al sujeto dividiéndolo acerca de la verdad de su propio deseo: al hablar el sujeto es hablado por el Otro y no sabe lo que dice, pero a su vez, dice más y dice menos de lo que quiere decir.

Por eso “el inconsciente es el discurso del Otro”, al hablar, hablamos de lo que sabemos y también se nos escapa aquello de lo que no sabemos. Una canción que ilustra muy bien todo esto es “Soy mi Soberano” de Gustavo Cordera:

¿Qué es el inconsciente en sentido freudiano?

Para la perspectiva de Freud, el inconsciente es uno de los caracteres del aparato psíquico. Es el lugar que aloja recuerdos, representaciones y deseos reprimidos; de donde emergen y retornan síntomas, sueños, lapsus, chistes en la vida actual de la persona.

En sentido freudiano, en el inconsciente predomina el proceso primario. Allí se encuentran las pulsiones que tienden a una satisfacción inmediata. El sistema inconsciente es la parte inaccesible de nuestra personalidad, aquello reprimido que nos avergüenza y de lo cual nada queremos saber, pero que empuja a la repetición del sufrimiento y puede ser descrito en oposición al Yo a través del análisis de síntomas, actos fallidos o sueños.


Autor: Psic. Kevin Samir Parra. Redactor en la Academia de Psicoanálisis Madrid S.L.
 

Referencias y fuentes

  • Chiozza, L. (2008).OBRAS COMPLETAS, Medicina y psicoanálisis. Tomo I. Psicoanálisis de los trastornos hepáticos. Acerca del psiquismo fetal y la relación entre idea y materia (1970). Edición Libros del Zorzal.
  • Eidelsztein. A. (2006). La topología en la clínica psicoanalítica. Buenos Aires Argentina: Editorial Letra viva.
  • Freud, S. (2005). Obras Completas Tomo III. CXXV El Yo y el Ello. (1923). Argentina: El ateneo editorial.
  • Lacan, J. (s/f). Seminarios de Jacques Lacan. Seminario 19, clase 1 del 4 de noviembre de 1971. Edición digital Psikolibros.
  • Lacan, J. (tr.2010-1964). El seminario de Jacques lacan libro 11. Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis 1964. Argentina: Paidós.
  • Lacan, J. (2008-1969). El seminario de Jacques Lacan. Libro 17: El reverso del psicoanálisis 1969-1970. Argentina: Paidós.
  • Lacan, J. (2009). Escritos Volumen I. Argentina: Siglo XXI, Ediciones

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