Jacques Lacan: Su vida, principales teorías y mucho más

Entre los genios del Siglo XX, encontramos la figura del insigne J. Lacan quien durante más de 30 años de enseñanza rompió con los sentidos de la lógica clásica y aportó una nueva forma de pensar y ejercer la clínica psicoanalítica. ¿Quieres saber en qué consiste? ¡Echa un vistazo para averiguarlo!

Jacques Lacan: Su vida, principales teorías y mucho más
En este artículo encontrarás:

¿Cuál es la teoría de Lacan? Brevísima introducción

Si has abierto algún libro de Lacan, seguramente habrás visto una serie de grafos, fórmulas o matemas y posiblemente como yo, la primera vez que leí al francés; quedaste con la sensación de no entender nada, preguntándote: -¿Para qué diablos me sirve esto? Sin embargo, no te desanimes, porque es preciso comprender el contexto de lo que dice Lacan cuando habla.

Por eso, es importante tener en cuenta que la teoría lacaniana parte del "retorno a Freud", el cual implica una revisión crítica de sus dos teorías tópicas (en especial la del Ello- Yo- Superyó) para darle un giro desde la lógica matemática, pero ¿por qué?

En primer lugar, porque la lógica freudiana y post-freudiana se sustenta en la noción de espacialidad newtoniana, es decir, del sentido común, de lo “externo y lo interno” esto es, de “la proyección-introyección”. Mientras que Lacan propone “La inmixión de Otredad”.

Lo anterior quiere decir que Lacan habilita una nueva propuesta de pensar la espacialidad y al sujeto en psicoanálisis. En consecuencia, hay en su teoría una subversión de conceptos psicoanalíticos tales como: la pulsión, el deseo, el inconsciente (ICC), la castración o la angustia, leídos desde la "mezcla" del sujeto con “el Otro” (Α).

De este modo, Lacan promueve una actividad de “formalización” que apunta a la construcción de fórmulas mediante la abstracción de los fenómenos clínicos, usando un álgebra.  Lo anterior es pues, “Lo Real”, aquello que explica la realidad en el trazo de la letra.

Definiciones preliminares abordadas en el artículo

A fin de continuar con nuestro desarrollo es vital traer algunas definiciones canónicas que serán articuladas y retomadas de forma lógica a lo largo del texto. Éstas son:

  1. “El Inconsciente está estructurado como un lenguaje”. (1964. Sem. XI, p. 28).
  2. “El sujeto es lo que defino en sentido estricto como efecto del significante. Esto es un sujeto” (Mi enseñanza, p.109).
  3. “Un significante es aquello que representa a un sujeto para otro significante”. (1964, Sem. XI, p. 215).
  4. “El Otro, latente o no, está presente, desde antes, en la revelación subjetiva. Ya está presente cuando ha empezado a asomar algo del inconsciente” (1964, Sem XI, p.136).
  5. “¿Qué es el goce? Se reduce aquí a no ser más que una instancia negativa. El goce es lo que no sirve para nada”. (Sem. XX, 1972, p. 11)
  6. "El goce del Otro, del Otro con mayúscula, del cuerpo del otro que lo simboliza, no es signo de amor.” (Sem. XX, 1972, p. 12)
  7. “Las pulsiones son el eco en el cuerpo del hecho de que hay un decir”. (Sem. XXIII, 1973, p.18).

Como podrás entrever, para comprender mejor a Lacan tenemos que estudiar no sólo la obra freudiana, sino también lógica, lingüística, topología, anti-filosofía y acercarnos a la epistemología de su maestro A. Koyré. De este modo, entenderemos que el sujeto está en el tema o texto del discurso del paciente, siendo el acto analítico aquello que involucra un efecto de lectura y un corte del sujeto.

¿Qué es lo Imaginario según Lacan? Ejemplo

El registro imaginario tiene que ver con las relaciones duales y con la formación del Yo. Remite al campo de las consistencias, a aquello que da la ilusión de totalidad, de lo individual, de la semejanza o perfección y da la sensación de síntesis y autonomía plena. Por ejemplo, la noción de “felicidad” o “Dios” son imaginarias, también lo es el cuerpo, en especial la imagen de éste.

Lo imaginario es fundado en la vida infantil mediante “el estadio del espejo” que involucra la relación especular del infante con su madre. Por ende, conforma el eje del “Ego” y del señuelo - engaño.

Dicho eje constituye una proyección de cómo el “Yo” puede llegar a ser y parece apuntar a la ilusión de que existe para cada sujeto una satisfacción absoluta posible (“una media naranja”). Sin embargo, el hecho de que lo imaginario se constituya en un campo  "aparente" no quita que tenga implicancias y consecuencias significativas en la realidad.

El psicoanálisis nos ha enseñado hasta qué punto ciertas ilusiones pueden dominar la vida de un individuo o incluso el destino de una comunidad. Por ejemplo, el “meta-relato” marxista promete un “hombre nuevo”; un estado al cuál el “Yo” debería llegar operado por la noción ilusoria de perfección una vez abolidas las clases sociales.

Pero la historia (así como relatos ficcionales maravillosos como "Rebelión en la granja", de G. Orwell) nos han ilustrado acerca de lo terrible que termina siendo su implementación práctica.

¿Qué es lo Simbólico según Lacan? Ejemplo

Por otra parte, lo simbólico remite a la dimensión lingüística del Significante; éste es performativo, es decir, “crea” y moldea la experiencia del mundo". Mientras que lo imaginario parte de relaciones duales, lo simbólico se caracteriza por estructuras tríadicas que configuran lo imaginario, tales como: leyes, normas, reglas o tradiciones bajo la primacía del significante.

Con lo anterior se quiere decir que lo simbólico regula lo imaginario desde un “tercer término. Es decir, tú y yo nos relacionamos y podemos establecer contacto a través del lenguaje (en tanto 3er término). Este tercer término es el decisivo en las relaciones interhumanas. Citando el ejemplo que propone Lacan: no es lo mismo que tú y yo nos relacionemos en un aula, en la comisaría o de vacaciones.

Si bien las personas podemos ser las mismas, lo decisivo es el vínculo, la relación que interviene entre los agentes y allí siempre interviene este "Otro" que Lacan se encarga de localizar en tanto que orden simbólico que rige los intercambios humanos.

Para Lacan el sujeto es la condición donde lo imaginario y lo real se sostienen; tal condición está caracterizada por el eje simbólico, es decir, el lenguaje.

Un ejemplo de cómo interactúan lo imaginario y lo simbólico lo encontramos en la arquitectura. Para edificar tu casa, primero se debió diseñar la estructura "invisible" usando principios matemáticos que dan cuenta de la interacción de elementos físicos para que dicha estructura se sostenga de pie. Luego, se prosiguió a edificar lo concreto: las vigas, el suelo, las paredes, el tejado, el color, etc, generando así, la construcción consistente de tu hogar, en virtud de lo simbólico del plano arquitectónico.

¿Cuál es el “Otro” en Lacan?

Seguramente habrás notado en la teoría Lacaniana, que se suele hacer una distinción entre el “Otro con mayúsculas” escrito como (A) y “el otro con minúsculas” escrito como (a'). ¿Pero a qué hace referencia esta distinción? El “otro” con minúsculas, sencillamente es el semejante. Es con quien nos relacionamos diariamente: tu madre, padre, vecino, amigo, etc.

Mientras que el “Otro” con mayúsculas no hace referencia a ninguna persona "de carne y hueso", sino a un lugar simbólico que Lacan, en el seminario 5, llama: “el tesoro de los significantes, como sede del código” (p.152). Es decir, es el lugar topológico, donde se supone que están las reglas del lenguaje.

El Otro, es aquello que nos atraviesa en la mediación de nuestras relaciones interpersonales, en función del código, esto es, del conjunto de significantes que disponemos y tomamos del lenguaje “(A)” desde que nuestra madre nos empieza a hablar.

¿El Otro Existe o No Existe?

Para responder esta pregunta hemos de tener en cuenta una contradicción. Por un lado, tenemos el problema de imaginarizar al Otro. Por ejemplo, si preguntamos ¿Quién es el “Otro”? Le estamos atribuyendo una consistencia ilusoria. De este modo, en la neurosis se juega con la pregunta latente: ¿Qué quiere el Otro de mí? Con la ilusión de encontrar garantías más allá del semejante, en un saber totalizante y entificado.

No obstante, el gran Otro puede encarnarse en alguien de importancia para la vida de una persona: Dios, la madre, el padre, un jefe, una pareja, alguna institución, etc. En definitiva, alguien que detente un saber supuesto sobre la manera en la que “debes ser”. En este sentido, tiene una función contingente, pero no inválida: ya que tiene un lugar preponderante en la predisposición a la neurosis.

A la altura del Seminario 17, en relación a la fantasía del texto freudiano “Pegan a un niño” Lacan dice: “¿Qué es lo que tiene cuerpo y no existe? Respuesta, el Otro con mayúsculas” (p.70). Es decir, quien pega no es nadie, aun así, adquiere un tinte de consistencia, operando en la función del yo.

En sí mismo, el “Otro” no existe en tanto ente tridimensional, en la realidad que podríamos llamar fáctica, fenoménica. Es por esto que se suele decir que está barrado: “(Ⱥ)”.  En palabras de Lacan (1971): El gran Otro, eso no existe. Pero todo lo que se inscribe en el lenguaje no es pensable sino por referencia al gran Otro” (p.28).

Puesto de esta manera, la noción del Otro rompe con el tercer principio de la lógica aristotélica, ya que puede ser y no-ser al mismo tiempo y bajo el mismo aspecto. Por un lado, no existe, pero por otro, puede encarnarse en alguien que le haga lugar a través de la demanda neurótica.

Sin ir más lejos, es esto lo que ocurre en un análisis con la suposición de saber que el paciente le confiere al psicoanalista. Es por todo lo antedicho que a partir de la obra de Lacan nos vemos conducidos a repensar la lógica y la espacialidad de la clínica psicoanalítica desde una nueva topología.

¿Qué es el goce en Lacan? Ejemplo

Sin duda alguna, éste es uno de los conceptos más complejos de toda la obra de Lacan. El goce está estrechamente ligado al significante, y por ello a lo ICC. En el seminario 20, el mismo Lacan remite a sus “4 causas”, las cuales no tienen que ver con la materialidad del cuerpo.

Dice Lacan: “El goce es del Otro”, es decir, que proviene del lenguaje. Pero si el goce es del significante, te preguntarás: ¿Qué relación tiene el goce con nosotros?; ¿gozamos tú y yo como individuos? ¿O más bien somos gozados y hablados por el lenguaje?; En efecto, “Eso”, sin duda lo ICC es lo que goza: lo pulsional que nos empuja hacia la repetición.

En este sentido, el goce es un “determinante-determinador” ya que tiene una forma particular de moldearnos, de estructurarnos con su sustancia significante y de dirigir nuestras vidas.

Podemos pensar, en este sentido, que el goce es aquello que repercute en nuestra esfera individual. Es un ejercicio que trasciende nuestros cuerpos, ya que podemos ser gozados en síntomas, inhibiciones, angustia, sueños, fantasías, lapsus, o con el chiste en función del Otro.

Esto nos hace entender un poco mejor la definición 3. Precisamente porque en la clínica, acuden personas (con un sujeto discursivo) suponiéndole un saber al Otro. Éste le impone un sufrimiento repetitivo a la persona sin estar consciente de ello, generando una posición neurótica. Precisamente porque “Eso” no puede dejar de decirse y retorna en forma de sintoma.

Para ilustrarlo mejor, te traemos la canción del “cuarteto de Nos” titulada “Ya no sé qué hacer conmigo”:

¿Cómo se expresa el Inconsciente (ICC)? Ejemplo

El Inconsciente se expresa a través del lenguaje, de sus relaciones formales y combinatorias. Se manifiesta a través de nuestras palabras cuando hablamos. Ellas, constituyen el medio de simbolización de la realidad, de nuestras experiencias, necesidades, demandas, anhelos y sueños. Empero, ¿El lenguaje lo poseemos, o más bien éste nos posee?

Desde nacer, o incluso antes, ya nos han significado a través del lenguaje. Y una vez estando en el mundo se nos enseñan ciertas reglas y palabras para nombrar objetos, relacionarnos con los demás y con la experiencia circundante. En este sentido, aprendemos y usamos las palabras del “Otro” y estamos atravesados por Él.

En consecuencia, entendemos que el lenguaje no tiene una existencia tridimensional como tu PC, tus órganos, tu mascota o tu vecino, sino una existencia trans-individual que ordena el campo particular sobre cómo percibimos la realidad, es decir, tiene un contexto de uso ¿no es acaso una idea similar a la de la matemática?

El ICC se expresa en el sujeto, y éste no es más que un efecto del sentido promovido por dos o más significantes. Así, por ej, el chiste como "formación del inconsciente" conforma un nuevo sentido que se encarga del Ser, auspiciado por los equívocos que tiene el lenguaje.

Por ejemplo: ¿Cómo maldice un pollo a otro pollo? Le dice: “Caldito seas”. En este chiste inocente, vemos cómo funciona el proceso primario de la metonimia. En él, se desplaza la frase: “Maldito seas” por “Caldito seas”. Es decir, se muda el afecto malintencionado (maldecir) a otra cadena de significantes que tiene una representación intrascendente (caldito).

El contenido latente expresa un deseo agresivo al semejante, sustituyendo personas por animales. El deseo de agresividad se manifiesta por una intención maligna en desear el mal al otro en el hecho de que sea devorado y consumado (esconde además deseos de muerte y destrucción).

¿Qué tienen que ver los sueños con el inconsciente?

Siguiendo a Freud, para Lacan los sueños son una respuesta alucinatoria que representa la satisfacción de deseos infantiles reprimidos. En éste sentido, afirma en el seminario 5: “Las alucinaciones son fenómenos estructurados en el nivel del significante”. (p.229).

Es decir, el sueño está sometido a la transformación del significante; por lo que el sueño es una articulación discursiva en la que se condensan diversos elementos en una imagen y se desplazan afectos en otras: ¡no soñamos estrictamente a raíz de cosas, sino con palabras!

De manera que el deseo del sujeto, se modela en la condición de la demanda de amor, y se estructura a través del deseo del Otro, es decir, el deseo de ser deseado. Por lo mismo, el sueño es una máscara enigmática susceptible de ser analizable.

Resumen: ¿Cómo se manifiesta el inconsciente?

Como podrás intuir, pareciera que las palabras nos pertenecen, que son “nuestro núcleo íntimo”, pero ¡no vayas tan deprisa! Según lo visto hasta el momento, podrás reflexionar que las palabras representan a una cosa frente a otras, mas no significan un esencia en sí mismas.

Como resultado, tiene cabida la definición 3. Para reflexionarlo mejor, pregúntate: ¿Qué es aquello que te define?; ¿Cuáles son las palabras que más te representan? Al responder, darás cuenta que te redirigirán a otros significantes.

Por útimo, el inconsciente se manifiesta principalmente en los síntomas, en el cuerpo, en las ideas obsesivas, en los sueños, chistes, lapsus, olvidos, o aquello que repites sin saber por qué, y que te genera un sufrimiento.

¿Cuál fue la obra de Lacan?

La obra del célebre psicoanalista francés fue muy prolífica y controversial (al punto de ser expulsado de la IPA, por sus ideas novedosas, tales como las sesiones de duración variable. Su obra se distribuye a lo largo de 27 seminarios canónicos, iniciando el primero en el año 1953 titulado “los escritos técnicos de Freud” y finalizando el último llamado “la disolución” en 1980.

A propósito, el último seminario en vida dictado por Lacan fue en la ciudad de Caracas, en el año 1980. Aparte de los seminarios, publicó en vida dos tomos titulados: “Escritos 1 y 2” en el año 1966 (aunque la versión original en francés es de un sólo tomo). Cabe destacar que en el 2001 su yerno J-A-Miller, publicó el texto “Otros escritos” que contienen una compilación de varios textos exteriores de los seminarios.

Si quieres empezar a leer y comprender a este gran autor, te recomendamos adentrarte desde los textos en los cuales el mismo Lacan se dirige de forma introductoria a su propio pensamiento, tales como:

  • El discurso de Roma (1953).
  • El discurso de Tokyo (1971).
  • Mi enseñanza (conferencia de 1967, llegada por Miller y publicada en 2007 por Paidós).
  • También el seminario 1 es de muy fácil acceso y comprensión.

Asimismo, te invitamos a formar parte de la Academia de psicoanálisis, para aprender de forma amigable y rigurosa los conceptos fundamentales de nuestra práctica.

Autor: Kevin Samir Parra Rueda, redactor en la Academia de Psicoanálisis, Madrid SL.

 

Referencias:

  • Lacan, J. (2010). El Seminario de Jacques Lacan. Libro 5, las formaciones del inconsciente 1957-1958. Argentina: Paidós
  • Lacan, J. (2010-1964). El seminario de Jacques lacan libro 11. Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis 1964. Argentina: Paidós.
  • Lacan, J. (2008-1969). El seminario de Jacques Lacan. Libro 17. El reverso del psicoanálisis.1969-1970. Buenos Aires, Argentina: Paidós.
  • Lacan, J. (1971). Discurso de Tokio 21 de abril de 1971. Traducción de Ricardo Rodríguez Ponte y Claudia Bilotta. Edicion para circulación interna de la escuela freudiana de Buenos Aires.
  • Lacan, J. (2006). El seminario de Jacques Lacan. Libro 23: El Sinthome 1975-1976. Buenos Aires, Argentina: Paidós.
  • Lacan, J. (2012). Otros escritos. Sección V. Quizás en Vincennes. Buenos Aires, Argentina: Paidós.
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