La paranoia autopunitiva en J. Lacan: el caso Aimée - Parte 1

El caso Aimée, con el cual Lacan presentó su tesis doctoral en 1938, representó un enorme giro en lo que se sabía hasta entonces acerca de la paranoia. Hablamos, sin duda, de un capítulo fascinante en la historia de las ciencias de la salud mental. ¿Quieres saber más? ¡Lee el siguiente artículo!

La paranoia autopunitiva en J. Lacan: el caso Aimée - Parte 1
En este artículo encontrarás...

El interés de Lacan

Lacan culminó su formación psiquiátrica con la presentación, en 1932, de su tesis de doctorado en Medicina. Su trabajo final, titulado De la psicosis paranoica en sus relaciones con la personalidad, se propone investigar la paranoia, temática que reúne sus principales intereses de aquella época.

La paranoia o "locura razonante" constituye un interés clásico de la psicopatología, y el psicoanálisis ha puesto de relieve descubrimientos referidos a esta afección que a la vez que han sido altamente constructivos, han puesto en entredicho muchos aspectos del saber médico sobre la patología mental.

Ahora, a lo que nos ocupa....

La paranoia de autocastigo en el caso Aimée

Lacan hace un diagnóstico diferencial con las demencias, esquizofrenias y otros trastornos para delimitar el caso de Aimée como una psicosis paranoica. Esto se debe a que pueden ser especificados algunos rasgos característicos de esta estructura psicopatológica: sistematización, egocentrismo, desarrollo lógico sobre premisas falsas y movilización tardía de la defensa.

Sostiene, apoyado en Kraepelin, que en la paciente coexisten una “conservación del orden en los pensamientos, los actos y el querer”. Aimée, a pesar del delirio, ha conservado, dentro de ciertos límites, la noción de su personalidad. (...) "su contacto con lo real ha mantenido una eficacia suficiente; la actividad profesional se ha desarrollado hasta la víspera del atentado”.

No obstante, la evolución de la enfermedad en Aimée presenta una objeción a los criterios del diagnóstico kraepeliniano: el curso natural de la enfermedad de Aimée no responde a una paranoia tal como ha sido especificada por el saber psicopatológico en boga.

Lo que le interesa destacar a Lacan, la particularidad de este caso, consiste en que la personalidad se mantiene intacta a pesar de la presencia del delirio. Esto es muy claro en el caso Aimée.

Lacan, a diferencia de Kraepelin, quiere dar fundamento al origen social de la paranoia, en particular, a la “disposición latente” que estaría en relación con los acontecimientos traumáticos.

Para llegar a esta posición Lacan se va a servir del psicoanálisis. Aimée vive sola, es productiva, consigue cuidar de sí misma, y puede mantener una conversación con su médico sin problemas.

Sin embargo, Lacan quiere resaltar y centrarse en las siguientes interrogantes: ¿qué es lo que ha permitido la remisión del delirio? ¿Qué función parece tener la sanción social, la prisión, en esta remisión? ¿Qué es lo que ha causado el desencadenamiento del delirio?

El momento anterior al desencadenamiento delirante

Para reflexionar sobre la cuestión de la causa del desencadenamiento, Lacan recurre al término proceso psíquico, que implica la introducción de un elemento nuevo que, presuntivamente, provocaría una reacción de la personalidad. En otras palabras: la creación de un sentido en la paranoia es la respuesta del sujeto al vacío de sentido.

El aporte de Lacan en el marco de la psiquiatría francesa está claro: mientras la doctrina clásica sostiene la teoría de las constituciones, que entiende la paranoia como una predisposición de la personalidad, Lacan establece que el delirio de interpretación es un acto determinado por el desarrollo de la personalidad y que, por ende, está ligado con circunstancias "exógenas".

Lacan presta especial interés al momento anterior al desencadenamiento. Es en este periodo cuando se puede precisar la función de ese elemento nuevo, anterior, preliminar que Lacan llama "fenómeno elemental" y que es característico de la psicosis.

¿Qué son los fenómenos elementales?

Los fenómenos elementales pueden manifestarse de diversas formas, como ansiedad y sueños terroríficos por ejemplo. Pero, en especial, en Aimée, se trata de un sentimiento de extrañeza, que ella refiere como el “sentimiento de transformación del ambiente“. Durante el amamantamiento –dice la enferma– "todo el mundo estaba cambiando alrededor de mí” [...] “Me parecía que mi marido y yo nos habíamos convertido en extraños el uno para el otro”.

Lo que hace este elemento nuevo o "fenómeno elemental" es activar los mecanismos propios de la psicosis. De entre los fenómenos elementales propios de la paranoia, Lacan destaca dos: a. El fenómeno de significación personal y b. Los sentimientos de extrañeza inefable, de ya visto (déjà vu), etc. 

Estos fenómenos se presentan para Aimée como un sin sentido en lo que antes lo tenía. Lacan destaca que estas experiencias iniciales tienen para la sujeto siempre un “carácter enigmático”, es decir, se presentan como una ruptura de sentido, pero con la impresión de tienen alguna relación con ella, esto es, de alguna manera la implican. 

La ocasión del desencadenamiento

Así pues, ante el vacío de sentido que, en Aimée coincide con su embarazo, se activa el fenómeno que Lacan denomina "de la significación personal", estableciéndose dos momentos: el del sinsentido y el de un sentido oculto que tiene que ver con ella.

Es éste un segundo momento en el que la angustia que acompaña el sin-sentido produce un sentido delirante que en Aimée toma la forma de una idea que se le impone: la amenaza contra el hijo por una falta cometida por ella, quien se auto-sanciona como una “madre criminal”.

Este es el punto central en el que se basa Lacan para resaltar la experiencia subjetiva que ordena la construcción delirante del sujeto. Así, la significación personal es la atribución de sentido justo donde este se ha desvanecido para el sujeto.

Si una significación personal viene a transmutar el alcance de determinada frase que se ha escuchado, de determinada imagen que se ha entrevisto, del gesto de un transeúnte, del ‘filete’ al cual se engancha la mirada en la lectura de un periódico, ello no es como parece a primera vista, de manera puramente fortuita. La irrupción de un elemento nuevo provoca la sensación de inquietud, de enigma, de ansiedad en el sujeto.

La psicosis como "estructura" psíquica

Lacan, al articular lo que denomina "causalidad psíquica" al lenguaje y establecer la prevalencia del registro de lo simbólico en la experiencia subjetiva, podrá dar un fundamento al fenómeno elemental como propio de la estructura psicótica, esto es, como un fenómeno que anticipa el desencadenamiento de la psicosis permitiendo la constitución del delirio.

En Aimée, la respuesta de la personalidad implica la presencia de ciertos fenómenos elementales tales como: interpretaciones, ilusiones de la memoria y trastornos de la percepción.

La interpretación de los sueños en el caso Aimée

Habiendo dicho esto, concluimos (provisoriamente) que la propuesta de Lacan encierra no una descripción clínica de los síntomas, sino el descubrimiento de los mecanismos subyacences a la constitución de estos síntomas, de los cuales se desprenderá el sentido de su formación y función.

En el caso puntual de los sueños terroríficos, por ejemplo, Lacan los sitúa como "fenómenos elementales" porque confirman una idea que en el sujeto tiene el valor de una certeza. Al despertar, el sujeto traduce por una objetivación los contenidos del sueño y los sostiene como una creencia inamovible.

En Aimée, esto se presenta de la siguiente forma: en sus sueños temía o soñaba con la muerte del hijo y, al despertar, se encontraba en un estado de ansiedad tal que esperaba recibir en cualquier momento un telegrama anunciándole la desgracia.

En este sentido, Lacan establece una equivalencia entre el sueño y el delirio. Así como las imágenes del sueño tienen un sentido (como había demostrado Freud) el delirio tiene una significación personal que se cosifica para el sujeto, lo cual implica que al escuchar una frase por casualidad, el sujeto puede atribuirle un sentido que, aunque incomprensible, sienta como referido a sí mismo.

Factores exógenos que intervienen en la psicosis

Como Lacan nos enseña, el síntoma no se presenta a propósito de cualquier clase de percepciones, de objetos inanimados y sin significación afectiva sino, muy por el contrario, lo hace a propósito de relaciones de índole social: relaciones con la familia, con los colegas, con los vecinos. La psicosis paranoica implica una estrecha relación con el medio social, medio en el cual lo personal y lo social se entrelazan íntimamente.

Se trata, muchas veces, de una especie de "forzamiento" del sujeto para su inclusión en un orden social del que se siente excluido. Esto también se muestra en las lecturas que el sujeto hace y a las cuales les atribuye una significancia personal.

En el caso de Aimée, por ejemplo, eran constantes las alusiones que ella encontraba al leer el artículo de uno de los periodistas al que reclamó. Lacan esclarece muy bien este punto: La lectura del periódico tiene un alcance muy parecido a la significación personal y la articulación en las relaciones sociales, Las personas sencillas e incluso, muchas veces, individuos cultos ni siquiera sospechan el poder representativo que adquiere la lectura de sus opiniones y contenidos, por el hecho de ser un signo de unión con el grupo social más vasto.

Continuará...

Juan González Ballarín, alumno de la Academia de Psicoanálisis Madrid SL

Compartir
Más articulos
Cerrar X