La regresión: ¿Qué es y cómo funciona?

¿Es posible que las personas en ciertas circunstancias retornemos a ciertas etapas que creíamos superadas y actuemos guiados por experiencias infantiles reprimidas? Desde la óptica freudiana, sí. En efecto, la regresión es un mecanismo central en la constitución de los síntomas neuróticos...

La regresión: ¿Qué es y cómo funciona?
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¿Qué es la regresión?

La regresión es un concepto descriptivo a partir del cual Freud da cuenta del funcionamiento de la libido (energía sexual) en determinadas formaciones del inconsciente como los sueños y los síntomas.

En la construcción de su doctrina, Freud descartó de plano toda idea de superación en cuanto a los afectos humanos. En efecto, insistió a menudo en el hecho de que el pasado infantil (del individuo o incluso de la humanidad) persiste siempre en nosotros: "Los estados primitivos pueden siempre volver a instaurarse. El psiquismo primitivo es, desde esta perspectiva, imperecedero de igual modo que el inconsciente en tanto que instancia del aparato psíquico, es atemporal".

La regresión define, en este sentido, un modo en que el sujeto retorna al pasado en busca de una satisfacción perdida.

El desarrollo psicosexual

Recordemos que, para Freud, la sexualidad va mucho más allá de la genitalidad y la vida adulta. Desde la perspectiva psicoanalítica, la sexualidad acompaña al sujeto desde el origen de la vida y se va constituyendo en el ser hablante desde su nacimiento.

El cuerpo del lactante es, desde el origen, investido libidinalmente por los otros responsables de los primeros cuidados. Las caricias, los besos, las palabras y las miradas de estos otros no sólo devienen necesarios para la conservación de la vida sino que también le proveen al infante ese ambiente de seguridad y confianza necesarios para la integración yoica y una constitución favorable de la psiquis.

Por último, es a partir de estos cuidados del Otro que se apuntala y se organiza la pulsión sexual del lactante. Ocurren en esa etapa los avatares de lo sexual que el yo ha de reprimir, y que no formarán parte de la conciencia, sino que se harán presentes bajo una forma velada, enmascarada, tras el goce-sufrimiento que le deparen sus síntomas.

Fijación y regresión...a ese "mal lugar"

El tema clave que advierte Freud al estudiar la psicopatología humana, es que en el transcurso de lo que él denomina desarrollo psicosexual, la energía sexual puede quedar adherida o "fijada" a ciertas fases, etapas u objetos en las que encontró otrora una satisfacción plena que, a su vez, hoy le es denegada.

En otras palabras: gracias al aporte de la fantasía (terreno intermedio entre el principio del placer al que se ha renunciado y el principio de realidad que no se quiere terminar de aceptar) el neurótico encuentra facilitado el acceso a ciertos "recuerdos" o "reminiscencias" de estadios que tal vez no le eran tan adversos en términos de satisfacción pulsional.

Estamos hablando propiamente del modo autoerótico, perverso y polimorfo de la sexualidad infantil así como de las vías facilitadas provistas por las primeras relaciones objetales de carácter endogámico. Tal como señala Oscar Masotta: "El psiquismo del ser hablante se estructura en un mal lugar".

La regresión: un modo del infantilismo neurótico

En resumen, la regresión es un retorno de la libido a modalidades y etapas de la personalidad ya superadas, propiciados por la fijación a un goce, pero ¿para qué? ¿cuál es la finalidad de que esto ocurra? En efecto, las finalidades son múltiples, y podríamos resumirlas como: 1. Intentar lidiar con la angustia 2. No asumir la realidad (pérdida implicada en la aceptación) del mundo adulto 3. liberar tensión  4. Obtener placer.

Asimismo, cabe destacar que la regresión nunca funciona por sí sola, sino de la mano con otro movimiento fundamental que está designado por el término fijación. La fijación define una condición de inhibición del desarrollo psico-biológico o un estancamiento de la energía libidinal, la cual queda, como decíamos "adherida" a objetos o metas de satisfacción específicos.

Lo importante a tener en cuenta aquí es que cuanto mayores o más profundas sean las fijaciones que haya dejado como secuela el desarrollo psicosexual, con tanta mayor facilidad habrá de regresar la libido a estos puntos, es decir, tanto menos oposición-dificultad de la realidad exterior requerirá para encontrar la "excusa" de la via facilitada: la autoerótica.

Causas de la regresión

Te estarás preguntando en este punto ¿por qué sucede tal fijación que posibilita la regresión en una persona? De acuerdo con Laplanche y Pontalis a partir de su lectura de Freud, la esencia de la regresión libidinal consiste en una “desunión de las pulsiones” respecto a la última fase del desarrollo psicosexual, es decir, que no hay una integración de las fuerzas psíquicas (orales, anales o fálicas) a la fase genital.

El hecho es que no hay una sola respuesta a esta pregunta, sino que es multifactorial. Puede deberse a:

  • Traumas emocionales;
  • Influencias familiares con cargas afectivas(complejos psicológicos)
  • Experiencias dolorosas vividas y reprimidas a lo largo de la existencia individual.

En resumen: la regresión implica una condición de retorno a la sexualidad infantil, y esto se relaciona con los múltiples modos en que una persona obtuvo algún goce en diversas posiciones libidinales, lo cual -como dijimos- remite a su relación con el Otro. ¿En qué lugar fue puesto el sujeto, y como objeto de qué miradas, palabras, mandatos y pedidos...? Son algunas de las preguntas que nos interesa formular psicoanalíticamente.

Por ejemplo: un adulto joven que tiene dificultades para formar una pareja, podrá estar fijado a la relación simbiótica con sus padres, viéndose incapaz de elegir una pareja más allá de sus vínculos incestuosos. En estos casos, podemos establecer la hipótesis de que el exceso de amor ha dejado como secuela una huella difícil de transitar para ese adulto. Y es que por más que culturalmente se lo idealice, a veces el amor produce estos estragos...como bien dice la canción: "Me enseñaste de todo, excepto a olvidarte..."

La regresión en los sueños

En La interpretación de los sueños, Freud nos habla de una dimensión no patológica de la regresión para explicar un carácter esencial del sueño: los pensamientos del sueño se presentan, principalmente, en forma de imágenes sensoriales que se imponen al sujeto en forma casi alucinatoria.

La explicación de esta característica exige una concepción tópica* del aparato psíquico como formado por una sucesión orientada de sistemas. En estado de vigilia, éstos son recorridos por las excitaciones en un sentido progresivo (de la percepción a la motilidad); en el estado de sueño, los pensamientos, que ven negado su acceso a la motilidad, regresan hasta el sistema: percepción. Así pues, Freud introduce la regresión sobre todo en un sentido tópico.

La regresión tópica es, para Freud, una función normal del proceso del dormir y explica las ensoñaciones, pero ¿cómo? Cuando estamos en vigilia, nuestra percepción del mundo genera estímulos y pensamientos que terminan en una respuesta conductual (o motilidad). Pero en estado de reposo; nuestros pensamientos no generan tales reacciones sino que adquieren un carácter “visual- alucinatorio” porque los pensamientos se regresan a las imágenes obtenidas en la percepción diurna, generando el fenómeno alucinatorio del sueño.

Las excitaciones recorren en nuestros sueños un camino "regrediente", inverso al de la vigilia, para proveerles a nuestros deseos una pantalla alucinatoria sobre la cual satisfacerse -aunque de modo desfigurado y sorteando la censura- para favorecer la descarga de tensiones y no interrumpir el estado del dormir.

Esto ocurre siguiendo el modelo de los primeros estadios de configuración del aparato psíquico en los cuales lo tensionante o displacentero todavía no era percibido como algo propio sino negado mágicamente de manera alucinatoria. El sueño opera en este sentido como una suerte de psicosis transitoria.

¿Cuáles son las conductas regresivas?

También existen una serie de ejemplos en los cuales la regresión se expresa en una serie de rasgos y conductas específicos, como lo puede ser: la dependencia a figuras de autoridad, dependencia a sustancias o drogas, impulsividad o incluso celos en la vida de pareja articulados por una necesidad de control.

Por ejemplo, a través de la ingesta impulsiva de alimentos, el alcoholismo, o la onicofagia, el sujeto regresa a la fase oral, como un modo de reaccionar ante una angustia actual y neutralizarla, sintiéndose inconscientemente en la seguridad del “pecho bueno” de la madre.

También pueden advenir conductas como la sugestionabilidad, el narcisismo patológico, o la falta de sentido y de responsabilidad subjetiva frente a la existencia (esto se conoce como la regresión en la evolución del yo).

Asimismo, pueden manifestarse conductas relacionadas al fetichismo o perversiones sexuales (conocido como regresión a las fases libidinales) porque el perverso sigue estando como un niño, queriendo satisfacerse de forma egoísta y sin miramientos por la realidad, aun cuando esto implique el sufrimiento de otros o de sí mismo, en vistas de un vínculo exclusivo.

Como señalan Laplanche y Pontalis en su Diccionario de Psicoanálisis, "Algunos estados psicopatológicos patentes inducen a entender la regresión en una forma realista: se dice a veces que el esquizofrénico volvería a ser un lactante, el catatónico retornaría al estado fetal. Por supuesto, se dice en el mismo sentido que el obsesivo ha regresado a la fase anal. En un sentido aún más limitado, en relación con el conjunto del comportamiento, puede hablarse de regresión en la transferencia".

Ejemplo de regresión en el cine: Shutter Island

Shutter Island es un film basado en la novela homónima del escritor Dennis Lehane. Protagonizado por Leonardo DiCaprio y dirigido por Martin Scorsese en el año 2010, el Thriller psicológico está ambientado en la década de los 50’s y comienza cuando dos agentes federales se dirigen a un hospital psiquiátrico a investigar la desaparición de un paciente.

En la película podrás advertir hasta qué punto es la fijación al trauma aquello que propicia la regresión formal del personaje principal para defenderse de la angustia y su fatalidad, a través de un anclaje a fases anteriores, lo cual altera sintomáticamente la realidad mediante alucinaciones, pesadillas y brotes psicóticos (caracterizado por delirios) que encubrirán una serie de eventos siniestros…

En el film, la regresión es un mecanismo que le permite a “Teddy Daniels” (Leo Dicaprio) volver a una conformación psíquica anterior a su trauma, para intentar reparar y reelaborar daños y vivencias dolorosas de su pasado. En otros términos: hay una regresión del proceso secundario (recuerdos, pensamientos y percepciones)  al proceso primario (condensación y desplazamiento) que lo lleva a confundir el sueño con la realidad.

Además de la regresión y la fijación, podrás encontrar en el film otros elementos psicoanalíticos como: el mecanismo esquizo-paranoide, las relaciones objetales, juegos de palabras; y cómo el goce ligado a una verdad reprimida es intervenido desde lo simbólico a través del delirio, y a su vez, cómo se anuda esto en la consistencia imaginaria de los recuerdos del protagonista en su intento de cambiar lo real...

Autor: Kevin Samir Parra Rueda, estudiante y redactor en la Academia de Psicoanálisis.

Referencias:

·        Laplanche, J., y Pontalis, J. (1996). Diccionario de psicoanálisis. Buenos Aires, Argentina: Paidós Ibérica S.A.

·        Galimberti, U. (2002). Diccionario de psicología. Buenos Aires, Argentina: Siglo XXI editores.

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